viernes, 10 de octubre de 2008

Mitomanía

Hace muchos años a mí también me gustaba pedir autógrafos a los famosos que de una u otra manera me cruzaba. Con los años, la cosa ha perdido el interés. Evidentemente, trabajando en televisión conoces a una cantidad ingente de esos seres conocidos como "gente famosa". Uno de los puntos de inflexión en todo esto fue cuando estaba con un amigo paseando y, de pronto, una plebe de muchachas adolescentes se acercó en tropel para pedirle que firmara en sus carpetas. Entonces me di cuenta de que mi amigo era algo más, era un "famoso". Y yo ni me había dado cuenta y lo trataba como siempre.

Como digo, he conocido a muchos. Y como es algo que también me preguntan mucho "¿Y cómo es tal o cual personaje? ¿Es verdad que...?" pues voy a ver cuánto da de sí mi memoria repasando a algunos de los que he conocido y lo que me han parecido.
Félix Gómez, Paco León o Álex Odogherty no sé si contarlos, porque fueron algo más que conocidos, gente con la que durante un tiempo me llevé muy bien pero que acabaron yéndose a Madrid y les perdí la pista. Un encanto. Una pena que los que se dedican a esto se acaban yendo (casi todos) y al final se les acaba perdiendo la pista.

El dúo Amaral me sorprendió mucho por su simpatía, igual que algunos artistas que pensaba me iban a caer mal y acabaron siendo un encanto como Nuria Fergó, Merche, David Bisbal o Ismael Beiro. Éste especialmente es una de las personas con el corazón más grande que yo haya conocido.

Las modelos Eva González y Laura Sánchez, con las que he tenido la oportunidad de trabajar en alguna ocasión, no hacen honor a lo de "guapas y tontas". Muy al contrario, son tan inteligentes, sensatas y encantadoras como bellezones.

En cuanto a estrellas de fuera, especialmente notables fueron mis encuentros con los músicos Patrick Doyle o el ya fallecido Michael Kamen. Harry Gregson Williams también fue una grata sorpresa, un señor muy educado y encantador. Lo mismo me sucedió con Dario Marianelli o Wojciech Kilar. En el polo opuesto, Hans Zimmer, que va de simpatico pero resulta de lo más pedante y altivo.

Una experiencia extraña fue la de Tim Burton, con el que me he cruzado en dos ocasiones. Resulta que nunca tuve la impresión de estar o hablar con una persona de verdad. Todo en él es pura fachada. Su imagen, ademanes y lenguaje, todo, es parte de una elaborada estrategia de imagen. No me extrañaría que en su casa no vista de negro y se peine con la raya en medio. Me dio la sensación de un hombre demasiado esclavo de la imagen que proyecta. Eos sí, también es un hombre agradable con el que da gusto estar.

Esto de las estrellas es tremendamente curioso. Y con un ejemplo termino este rollo: Mecano. Cuando era adolescente eran los artistas que más admiraba. Gastaba todo mi dinero en sus discos, si salían en una revista mataba por conseguirla, grababa cualquier aparición en televisión. Mi sueño era poder llegar a conocerlos, o estar a menos de un metro de ellos.

Pues bien, hace un par de años estaba trabajando en una gala de televisión donde actuaba Ana Torroja. Charlé con ella un rato explicándole cómo iba la cosa, le llevé un vaso de agua, repasé con ella el guión, la avisé para que saliera al escenario y cuando terminó nos despedimos con dos besos. Y, entonces, me dí cuenta "¡Coño, ésa era Ana Torroja!". Para mi era una más dentro de la estructura de aquel programa de televisión, igual que me crucé aquella noche con Diana Navarro, los Estopa o Paz Padilla (otro encanto de mujer, por cierto). Quince años antes hubiese tenido un ataque al corazón sólo con verla por el pasillo. Aquella noche no pensé en nada de eso hasta que no me había despedido ya de ella.

Y, por cierto, que no es precisamente de las mujeres más simpáticas con las que me he cruzado.
Ahora mismo, sin ser mitómano como ya digo, sí que hay un par de personajes que me encantaría conocer con la misma intensidad con la que deseaba conocer a los Mecano con 14 años: Danny Elfman y Marc Forster. Si tengo que reconocer que idolatro a alguien, es a estos dos tipos, genios absolutos cada uno en lo suyo. Bueno, Elfman lleva diez años con el norte algo perdido pero no por eso deja de ser el compositor de "Pesadilla antes de Navidad".

2 comentarios:

monolito dijo...

bufff...

...
...

Anónimo dijo...

Supongo q no era la intención...pero ha quedado de un pedante...tanta banalidad empalaga.