sábado, 25 de agosto de 2007

Animación

Desde siempre me ha fascinado la animación. Es normal crecer viendo dibujos animados, pero igualmente normal es abandonarlos al llegar a la supuesta edad adulta. Un error que cometen muchas personas.

Peor para ellos.

Francamente, en ocasiones pienso que actualmente el mejor cine que se hace no se rueda, sino que se dibuja. Son muchos los cineastas que emplean actualmente la animación como medio de transmisión de sus narraciones, y algunos con resultados tan impresionantes que dejan en bragas a su hermanos los de la “acción real”.

Mis favoritos en este campo, actualmente, son:

Satoshi Kon. Para mi gusto, el mejor a día de hoy. “Perfect Blue” (ensayo de las que después serán sus grandes obsesiones, como el borroso límite entre la realidad objetiva, la soñada, la imaginada y la creada por el cine); “Memories” (un filme compuesto por tres mediometrajes de los que, con diferencia, el mejor de todos es el escrito por Kon); “Millenium Actress” (un paso adelante en el retrato del mundo interior del cineasta que empezase a dibujar en “Perfect Blue”); “Tokyo Godfathers” (la más distante en planteamientos al resto de su obra aunque conservando constantes de su personalidad como la excelente escena del sueño de la protagonista); “Paranoia Agent” (su gran obra maestra, claro que en 13 episodios de media hora bien tiene el tiempo suficiente para desarrollar y profundizar en todos los temas que hasta la fecha sólo había podido tratar superficialmente en sus películas) y “Paprika” (sumario de toda su filmografía con algunos nuevos hallazgos y reflexiones).

Isao Takahata. Eso sí, sólo por su gran obra maestra, “La tumba de las luciérnagas”, ya que para mi gusto sus grandes hits como “Heidi” o “Marco” no dejan de ser melodramas bien resueltos.

Hayao Miyazaki. Aunque comparto el gusto de todo el planeta por su “El viaje de Chihiro”, creo que este autor tiene obras mucho más destacables como “El Castillo en el Cielo” o “El Castillo Ambulante”.

John Lasseter. El culpable de que en occidente ya no se hagan películas de animación tradicional y hasta Disney haya renegado del 2-D. Personalmente, me quedo con sus cortos aunque sus largometrajes son tan fascinantes como mundialmente reconocidos, sobre todo por sus soberbios guiones (el de “Toy Story 2” es digno de museo).

Shinichiro Watanabe. Aunque reconozco que sus obras más personales como “Cowboy Bebop” me parecen excelentes, es un cortometraje de encargo el que me dejó maravillado hasta el punto de, a día de hoy, ser mi cortometraje de animación favorito: “Kid’s Story”, impresionante tanto técnicamente (la animación es de lujo) como filosóficamente (de todo lo que ha dado de sí “Matrix”, este corto es su mejor exponente ideológico).

Katsuhiro Otomo. Con “Akira” revolucionó occidente haciéndonos descubrir el manga japonés. Pero ya había trabajado antes en obras notables como “Robot Carnival” o después en su formidable “Steamboy”.

Tim Burton. Si alguien piensa en animación con muñecos, sólo puede acordarse de él. “Vincent” fue su primer trabajo, y el borrador de lo que después serían la primero infravalorada y después sobrevalorada “Pesadilla antes de Navidad” y la soberbia “La Novia Cadáver”.

Mamoru Oshii. “Ghost in the Shell” fue la película que inspiraría toda la ciencia ficción posterior en occidente (desde “Matrix” –y sus copiadores, que en realidad copian la película de Oshii- a “El indomable Will Hunting” pasando por “Star Trek: Némesis”) pero este japonés tiene en su haber otras obras monumentales como “Innocence”, la secuela de “GITS” o “Blood: el último vampiro”, en la que ejerció como productor.

Sylvain Chomet. Su más que notable "Bienvenidos a Belleville" supuso su consagración tras el excelente cortometraje "La Vieille dame et les pigeons", y ahora tiene pendiente de estreno "The illusionist". Pero para verla habrá que esperar al 2009. Una pena.

2 comentarios:

*Crhiss Kiss & Bang* dijo...

Excelentes reseñas!!!
Dan ganas terribles
de ver todas y cada una de ellas
una y otra vez
de una forma intuitiva y contagiosa...

Anónimo dijo...

Pues yo sacaría de la lista a Tim Burton.